Según los últimos informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), el cambio climático provocado por el hombre está causando una alteración peligrosa y generalizada en la naturaleza, lo que afecta la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, a pesar de los esfuerzos que se han hecho para reducir su impacto. Entre las consecuencias derivadas del cambio climático se encuentran la contaminación del aire, recrudecimientos de catástrofes ambientales, los riesgos en la seguridad alimentaria y la destrucción de los ecosistemas.
La principal medida para mitigar estas consecuencias consiste en lograr reducir al máximo las emisiones de gases de efecto invernadero para estabilizar el clima, logrando convertir a cero las emisiones netas de dióxido de carbono (CO2), el principal causante del cambio climático. Este proceso de reducción paulatina de las emisiones se denomina descarbonización.
En diciembre del 2019, los dirigentes de la UE reunidos en el seno del Consejo Europeo, acordaron que la UE debía lograr la neutralidad climática para 2050. Este acuerdo, cuyas medidas se concretaron en el Pacto Verde Europeo, convirtió a Europa es el gran referente mundial en cuanto a esfuerzos en descarbonización, y derivó en distintos planes estratégicos a nivel nacional (en España, el compromiso se recogió en la Estrategia a Largo Plazo (ELP); así como en normativas y medidas a implantar por instituciones y empresas para su progresión al respecto.
Ante este contexto de emergencia climática, Sando adopta un rol activo en la descarbonización de la economía y la contribución a la Agenda 2030, a través de la promoción, ingeniería, construcción y operación y mantenimiento de instalaciones y plantas generadoras de energía 100% renovable (electricidad, y calor de proceso); a través de su empresa especializada, Sando Conservación y Energía. La compañía desarrolla proyectos de economía circular y gases renovables que ayuden a la valorización de residuos y la minimización de su impacto sustituyendo otras materias primas.
Energía y descarbonización
Contribuimos a la descarbonización de la economía
Energía y descarbonización
Ponemos al servicio de organismos públicos y privados nuestra especialización en soluciones que integran energías alternativas y sistemas de eficiencia energética, con el objetivo contribuir al desafío global del cambio climático.
Desde Sando Conservación y Energía ponemos al servicio de administraciones públicas y empresas nuestra experiencia en soluciones energéticas que mejoran la eficiencia de las infraestructuras, integran energías renovables y contribuyen a los objetivos de descarbonización.
Nuestra actividad abarca el diseño, ejecución, mantenimiento y operación de proyectos de alumbrado público, rehabilitación energética de edificios, gestión energética, energías renovables y almacenamiento, movilidad eficiente y tecnologías inteligentes aplicadas a las ciudades. Un enfoque integral que combina ingeniería, tecnología e innovación para optimizar recursos, mejorar el rendimiento de las instalaciones y reducir el consumo energético.
Complementamos estas capacidades con el desarrollo de proyectos de descarbonización orientados a la reducción y compensación de emisiones. En este ámbito impulsamos soluciones basadas en la naturaleza, como proyectos de reforestación y creación de sumideros de carbono que contribuyen a la captura de CO₂, la mejora de la biodiversidad y la generación de valor ambiental para los territorios. Entre estas iniciativas destaca la creación de un sumidero de dióxido de carbono en Málaga mediante la plantación de 3.700 árboles en colaboración con Parcemasa.
Además, participamos en proyectos de investigación e innovación vinculados a la economía circular, la eficiencia energética y las energías renovables, con el objetivo de desarrollar soluciones que contribuyan a la transición energética en línea con nuestro Plan Director de Sostenibilidad.