09/10/2026
El proyecto de creación de un sumidero de carbono en terrenos del cementerio de San Gabriel ha recibido esta semana el Premio Sostenibilidad en la XIII edición de los Premios Málaga, organizados por La Opinión de Málaga y Prensa Ibérica. El reconocimiento distingue la iniciativa impulsada por Sando Conservación y Energía junto a Parcemasa para reforestar 37.000 metros cuadrados mediante la plantación de 3.700 árboles, contribuyendo a la compensación de emisiones de CO₂ y al incremento de la biodiversidad urbana.
El proyecto, desarrollado en colaboración con el Ayuntamiento de Málaga, transformará un espacio actualmente ocupado por vegetación espontánea en una nueva masa Forestal compuesta por especies adaptadas al entorno. La actuación se enmarca en la estrategia municipal de incremento de zonas verdes y en el Plan Director de Sostenibilidad de Sando.
La entrega de los galardones tuvo lugar en el Auditorio Edgar Neville de la Diputación de Málaga, en una gala que reunió a representantes institucionales, empresariales y sociales de la provincia. El premio fue recogido por la concejala de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento de Málaga, Penélope Gómez; el director gerente de Parcemasa, Federico Souvirón, y el director general de Sando Conservación y Energía, Jorge Gámiz.
Durante el acto, Penélope Gómez destacó que la iniciativa constituye un ejemplo de colaboración público-privada al servicio de una Málaga más sostenible y descarbonizada, un modelo abierto a la incorporación de nuevas empresas y proyectos ambientales.
Por su parte, Jorge Gámiz puso el foco en el valor de los proyectos capaces de generar beneficios tangibles para el territorio. “Creemos en una sostenibilidad competitiva que se mide en resultados”, señaló, destacando la apuesta de la compañía por impulsar iniciativas concretas que contribuyen a reducir la huella de carbono, reforzar la biodiversidad y generar un impacto positivo y duradero en la ciudad.
El convenio suscrito entre Parcemasa y Sando Conservación y Energía contempla el mantenimiento de la nueva masa arbórea durante un periodo de 30 años. Además de compensar parte de las emisiones asociadas a la actividad empresarial, el proyecto permitirá generar nuevos hábitats para la flora y la fauna autóctonas y contribuirá a mejorar la calidad ambiental del entorno.